Jueves, 02 de Junio de 2011 15:57 Última actualización el Jueves, 02 de Junio de 2011 16:12
La gente del colectivo Hacktivistas ha desarrollado este manual que muestra de forma práctica y sencilla la ineficacia y la gran dificultad de aplicación de la Ley Biden-Sinde.
El manual de Hacktivistas pone en evidencia que si una norma legal no tiene en cuenta la realidad social o tecnológica del momento es imposible que pueda tener éxito a la hora de su aplicación.
Para la edición del Manual de desobediencia a la Ley Sinde, Hacktivistas ha contando con la colaboración de la editorial Traficantes de Sueños y del periódico Diagonal. Dicho manual, que tiene un precio de solamente 3 euros si se desea en papel, también se ha publicado con una licencia libre, por lo que se puedes descargar libremente y sin coste desde la página web de la editorial Traficante de Sueños.
Tal y como comentan en la reseña de la editorial traficantes de sueños:
Este Manual tiene el objetivo de demostrar la ineficacia radical de la Ley Sinde desde un punto de vista práctico. Los usuarios y webmasters encontrarán los métodos más útiles para sortear las barreras de la censura gubernamental. La llamada Ley Sinde ha despertado la oposición de diversos colectivos de ciudadanos tanto por la forma en la que se promovió, al margen de la ciudadanía; como por el hecho de que no responde a los objetivos que dice promover, la supuesta protección de creadores; como por las presiones externas de las industrias que en definitiva han acabado por imponerla. La oposición a la nueva legislación ha sido tan contundente y masiva que podemos decir sin tapujos que esta Ley no es representativa de la voluntad general ni está dirigida al bien común. Este Manual de desobediencia a la Ley Sinde tiene el objetivo de demostrar la ineficacia radical de la Ley Sinde desde un punto de vista práctico. Los usuarios y webmasters encontrarán los métodos más útiles para sortear las barreras de la censura gubernamental. Hacktivistas.net ha creado este Manual para que la primera web que sea cerrada, se convierta en la más popular de la blogosfera. Para que sus contenidos, lejos de desaparecer, inunden la red. Porque mientras ellos crean comisiones de censura, nosotras y nosotros «rippeamos», subtitulamos, traducimos y compartimos. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.


